sábado, 12 de abril de 2014

Sand in my mind

Estuvimos sin estar
andamos sin movernos
con el bass de la naturaleza
golpeaste mis puños.

Con polvo de los árboles,
cubirste mis ojos.
No pude más, no quiero más.
Vete ya, nunca vuelvas.

Con cometas en los pies, me alejare
y no volveré, a éste putrefacto lugar
en donde me escondía cada día y cada noche
pero no más, hoy ya np más.

Muchas palabras oculatas, muchos golpes obvios
sin ánimos de ofender, eres mucho menos que ayer.

Go away...

viernes, 21 de febrero de 2014

Sin chistar

Soy Don Segundo Entrando, camino de la mano de mi madre pero solo se me permite porque soy un chiquillo.
Cuando crezca debo ser como mi abuelo y como mi padre, dos hombres fuertes y corpulentos, exitosos en los negocios y siempre cumplen lo que dicen.
Tendré dos mujeres, una será mi esposa y otra, será la de los fines de semana o cuando me sienta aburrido.
No se me tiene permitido llorar, ni siquiera es una opción.
Podré correr sin camisa, debo poder beber bien, tragos fuertes, de hombre. Me rascaré la entrepierna en señal de mis dominios y a las mujeres podré verlas con desgano si es que se me place.
Antes de que se atrevan a decirme algo yo primero gritaré. Tengo siempre la razón y aún si mis palabras no están de acuerdo  a  mis acciones, no debo admitir mis errores porque un hombre de verdd, uno que se respeta, no se equivoca.
Si quisiera expresar mis sentimientos solo puedo expresar los de ira, los de enojo y los de extrema alegría. No se me permite ser sensible y debo moler a golpes a los demás para que vean quien manda.
Si permito que una mujer me levante la voz, pierdo mi hombría.

Éstas y más ironías se las encuentra en la vuelta de la esquina, en el asiento de al lado, en la tribuna y en las plazas, en lso templos y en las escuelas.

viernes, 14 de febrero de 2014

Sin nombre y sin fecha.

Siento en mi interior ese tic tac que detonará pronto, siendo el combustible la intempestuosa moralidad que dicen tenemos, inherente, aprisionada, obsoleta.

Caducamos en las calles y aún respirando, no vivimos, no estamos.

Creíamos que podíamos bailar bajo la lluvia frente al palacio, con balas acompañaron nuestra canción.
Corrimos y como viejos árboles, morimos de pie, con orgullo y con gritos ahogados en las gargantas perforadas por sus fusiles, metálicos garrotes.
Intenté tomarte de la mano, un zancudo con pólvora atravesó mis dedos pero yo sentía que bailaba aunque mis pies mantenían el ritmo de la canción que esa mañana escribimos.

De a poco, sentí que era más liviana pero continuábamos corriendo; la lluvia se hizo más fuerte, al igual que nuestros gritos pero sus botas nos alcanzaron.
Mis cabellos quedaron en las manos de algunos color chiltepe, mis ropas fueron desgarradas y mis ojos seguían viendo las espaldas de los que llegamos esa noche.
Como cuenta gotas me fuí desintegrando, veía muchos rostros rojos, mojados, iracundos. Sus palabras no entraban en mi sistema pero me gritaban; sus puños querían que sus voces trangredieran mis poros, no pudieron.

Me sentí cada vez más fuerte y me perdí en el sueño por el que venimos, ese sueño de ser libres y bailar cuando nuestro espíritu lo sintiera, y así fué, volé, junto con otros que como yo, ya no sufrimos y vimos las montañas desde arriba, desde las nubes.

.......SOMOS......



SOMOS ESO QUE CALLAMOS
SOMOS ESO QUE CRITICAMOS
SOMOS LO QUE SEÑALAMOS
SOMOS LO QUE OCULTAMOS, Y CREEMOS SER LO QUE DECIMOS
SOMOS LOS DESAPARECIDOS, SOMOS LA CULTURA DE LA CULPA
SOMOS INOCENTES DE NUESTRA PROPIA ARROGANCIA PERO,
PERO, SOMOS CULPABLES DE LA AVARICIA DE SOLEDAD,
DE SER ETERNOS EN EL SEGUNDO DE LA NOCHE
DE SER INMORTALES EN LA MORIBUNDA SANIDAD MENTAL

SOMOS POCOS DE LOS MUCHOS QUE CREÍMOS VENIR
SOMOS LAS MANOS DE LA JUSTICIA, SOMOS LOS DE SANGRE EN 
LAS MANOS MÁS QUE EN NUETRAS ARTERIAS.
SOMOS ALTOS, BAJOS, MUERTOS, LEGADOS TARDÍOS

SOMOS HEREDEROS DE LA PARASITARIA IRONÍA ESPERANZA.


jueves, 19 de diciembre de 2013

______tu son_______

Y entre la melodía y el ritmo de tus caderas
con las montañas de sueños que hay en el diván.
Con las manos abiertas y prestas para el futuro que está
a la vuelta de la esquina.
Con un séquito de besos que pronuncian tu nombre
y con tus oídos din luto que celebran el inicio de ésta etapa.
Eres, eres quien le da sabor a las nubes y tempestad a los mares.
Mueves y revuelves, muerdes y vuelas
por encima de mis ropas y con tus manos, caminas
por mi piel, anclas tus brazos en mi espalda y quiero más,
quiero más de ti porque eres ese túnel que mi alma
ha estado esperando.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

...sinner...

Entonces, cuando pude visualizar el estado en el que estaba ya mis manos estaban secas y la comisura de mi boca presentaba un sabor nuevo. Te ví recostada a mi lado pero tu respiración era muy débil, sabía que sufrias pero no hice nada para aliviar tu dolor. Huí como cobarde y tomé lo primero que ví, un dolar y mis anteojos, me encaminé a la carretera pero ni un auto se asomó por la serpiente de asfalto. Zapatos rotos y ánimo igual. Caminé pensando en el momento en que te ví, entada en la barra tomando un vodka pero te veías triste, desde ya te veías así. Me acerqué y directamente te dije: tenés una sonrisa encantadora. Cuando sonó de fondo Fever, mi cadera comenzó a moverse e invitó a la tuya a hacer nuestra la pista de baile, se nos antojaron nuestros labios prendidos de cada boca, mis manos recorrieron tu cintura divina, sentí tu cuerpo tan cerca del mío y de la pista pasamos a la cama. La ropa desapareció en cuestión de minutos pero me tomé mi tiempo, descubrir esa piel tuya hizo que el tiempo se detuviera y saboreé cada una de las esquinas de tu ser. Hubo un momento en donde dejé de verte con mis ojos y mis dedos vieron lo que no dijiste con palabras. Desaparecimos en las sombras de la noche y tus gemidos hicieron un canto angelical. Tocaron a la puerta repetidas veces pero no quise interrumpir la melodía de nuestras piernas, de nuestros brazos. 
La puerta se abrió de golpe y los ojos rojos denotaban ira, además, el palo en su mano derecha no dejaba lugar a dudas. Intentamos razonar pero fúrico comenzó a gritar, a llorar, su boca se iba de lado como intentando no aceptar lo que acababa de ver. Semi desnudas salimos de la habitación y en tu rostro ví la angustia crónica que traías, ésta no era la primera ocasión en que él te encontraba así. Lo entendí cuando ví la cicatríz en tu espalda. Mientras caminábamos hacia el auto, mis manos se sintieron más grandes, mas filosas y pensando en nada, me giré bruscamente y con su propia arma le propinó un golpe seco en su cráneo. Cayó al suelo y a lo lejos se escuchaba una respiración débil. Me viste con ojos húmedos pero tomé tu mano y nos subimos a su auto. 
Nunca me enteré cuándo fué que recibiste ese golpe pero en tus manos había sangre, tuya.

sábado, 27 de julio de 2013

---Para perder-----

Mientras tanto, en ese ruido material de los autos fluyendo
por el petróleo sólido, un estridente grito acompaña a la noche
y de fondo viene la misma mujer de siempre, es esa mujer de
años que al final un número no hace la diferencia y tampoco marca
la época de la vida, simplemente es una señora que en su cara
vemos las rutas de las calles, de los semáforos.

Puedo verme en ella, ella seré yo en algún momento, quizá sea ahora
y para perder aquello que me ancla a un estado tacirtunro debo primero
de perder lo que no tengo, de decir lo que no se, de vender lo tuyo y aún así,
quedarme sin nada.

Soy mujer, no soy madre...tengo sueños y aunque amo la vida, no le temo
a aquello que no he visto.
Solo permite que mi estancia no incomode tu estancia.


Para perderme, seré la señora, que ella se encuentra día a día
en los espejos de los autos que presurosos aceleran dejando atrás
las ganas de ser, de vivir, de sentir, de estar, de escuchar.