lunes, 29 de diciembre de 2014

Las bondades de los sueños

Todos soñamos, sin excepción, todos soñamos. Estudios dicen que incluso los animales sueñan-agrego el incluso para diferenciar por un momento entre animales y humanos-
Se puede soñar aun si tienes los ojos abiertos, en ese estado de cansancio en donde los párpados son más pesados que la Torre del Reformador y cuando sientes, ves tus sueños mezclados con lo que tienes enfrente, bien sea un profesor, un orador, el conductor del autobus o la señora frente a la banca del parque. Todos soñamos.

Imagina una noche, sales de fiesta, bebes, bailas, conoces a alguien, crees que hay química y al terminar la velada cada quien se marcha por su lado; llegas a casa y cuando te acuestas dices: soñaré con lo que pudo haber sido. En el sueño, caminas en un bosque, ves que al lado hay un venado y te mira como si le debieras dinero, corres y tus piernas se transforman en piernas de canguro, corres velozmente, franqueas las curvas y al voltear, una mariposa del tamaño de un dirigible no te quita los ojos de encima. Caes en una trampa de osos y despiertas. Claro, si quieres verle significado al sueño está bien.

Las bondades de los sueños nos permiten vivir otras vidas, y no tanto por línea directa con el sueno sino por la interpretación que le damos a los mismos.
Entonces despiertas cada día sintiéndote bien porque pudiste salvar vidas, correr distancias increíbles, bailar tango, viajar a Saturno sin necesidad de traje especial o darle un beso apasionado a esa persona soñada. En los sueños somos valientes, fuertes e inteligentes, y muchas veces, soñamos despiertos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario