CAPÍTULO I
Vestía el mismo pantalón de siempre, roto del muslo derecho;
su mirar, con el paso de los años solo pudo agriarse, helarse.
No hay que mencionar que las canas en sus patillas muestran
las angustias a las que nadie puede negarse, siendo éstas más intensas cuando
se intenta olvidar.
Pide el mismo trago, vodka con poco hielo, bebe el primer
vaso, ve el fondo, suspira, saca un cigarrillo de la cajetilla arrugada, hace
la cabeza a un lado y lo enciende-sin prisa- y con una fuerte bocanada sabe que
todo está bien, el tiempo se alarga y su pie derecho siente el ritmo de la
música, que entra por sus poros.
El conoce la canción, él la escribió cuando sus ojos se
perdieron por ella, por A

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